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Luce inminente la abolición de la monarquía en Seattle

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Luce inminente la abolición de la monarquía en Seattle

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Justo cuando el reino se desmorona, Su Alteza Félix Hernández afronta lo que parece el asalto final al Palacio: una andanada de ocho hits, tres jonrones y 11 carreras, siete de ellas legítimas, por parte de los Rangers de Texas, enemigos jurados de la Corona. Con la de este martes ya son 25 las derrotas que estos acérrimos republicanos le propinan a Su Majestad, que jamás había recibido un ataque tan devastador, ni tan inoportuno.

El 7 de agosto de 2018, Félix I tuvo su propia toma de Las Tullerías. La original, en 1792, le costó la cabeza, literalmente a Luis XVI.  Como as de la rotación de los Marineros, Hernández también pudiera ser guillotinado. Es responsable de haber dejado entrar 5.73 carreras cada nueve entradas este año, el peor ejercicio fiscal durante su reinado de más de una década en las Mayores.

Nunca, en 13 años de regencia, el soberano venezolano permitió tantas anotaciones en contra durante una sesión: 11 rayas que llegan en momentos cuando el suelo se remece bajo el trono y cada audiencia en la cima se vuelve un referéndum contra la Casa Real. No era la ocasión propicia para ser magnánimo, y lo fue al amnistiar a cuatro enemigos, que se fueron a primera  a conspirar con pasaporte en regla.

La situación se le escapó de las manos al Rey, traicionado además por uno de sus cortesanos más leales: Kyle Seager, quien dejó escapar en la antesala dos pelotas que causaron graves daños. Un morador de su propia comarca, Rougned Odor, lo trituró con doble y cuadrangular.

“¿Qué puedo decir? Nada. Perdí mi comando después de los primeros dos innings, dejé envíos en el medio del plato, cometí muchos errores y han visto los resultados. Estoy frustrado”, se dirigió a su pueblo el monarca, quien aún conserva el cetro en la mano a espera de lo que el resto de los poderes decida sobre su destino. La palabra final la tiene el primer ministro, Scott Servais, quien evitó asegurar que vayan a enviar al Rey al exilio en el bullpen o si por el contrario se mantendrá en sus funciones el domingo, cuando está fijada su próxima comparecencia. Será contra los Astros de Houston, que  representan una seria amenaza para el frágil coronado en su condición de potencia rectora de las Grandes Ligas en la actualidad.

“Veremos. Tenemos que discutir hacia dónde vamos”, declaró el jefe del gobierno. “Ellos son un gran club y nuestro deber es darnos la oportunidad de ganar en cada ocasión”.

Seattle tiene mucho que agradecerle a su Rey, pero han pasado 16 campañas execrados del banquete de octubre como para dejar pasar esta oportunidad.

Antes, los Marineros perdían a pesar de Félix Hernández, Ahora ganan a pesar  de Félix Hernández.  La Corte del Rey vive una agitación prerrevolucionaria. Seattle se apronta a proclamar la República.

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